Fotografía

Visita virtual en aviones

 

¿Quieres visitar el interior y cabina incluida de un Boeing 767, o un Airbus A319, o un Antonov an-148, o un hangar?

Puedes ver en este enlace el trabajo, es un paseo virtual por la empresa Rossiya Airlines y aunque está optimizada para ver en Flash, también puede ser llamado en html5 aunque en móviles no trabaja bien. Realizado por Dmitriy Shilonosov

Si lo ves correctamente puedes ver todo en los interiores de las aeronaves de esta compañía.

La fotografía del presente…

El constante desarrollo tecnológico trae esta vez una innovación que revolucionará la captura fotográfica. Son las cámaras de área ó campos de luz.
La primera ha sido la denominada Lytro. Viene a ser una reformulación del slogan kodak “Usted pulsa el botón y nosotros hacemos el resto” que ahora vendría a ser “tu dispara que todo lo arregla el soft (las microlentes en este caso)”. El concepto de aquella filosofía era el de la naturaleza no cualificada del fotógrafo, una estrategia de marketing orientada al producto que no requiere esfuerzos ni conocimientos, dirigido al gran público, para obtener grandes cifras de venta mor de una amplia cuota de mercado. Ahora tenemos un avance tecnológico que nos aproxima a la posibilidad de la captura cuasi-lomografía, podemos disparar sin demasiado criterio de zonas de enfoque, luego puedes reprocesar y decidir. Pienso que los lomógrafos -los no estrictamente devotos de la química y sí de la filosofía de la imprevisión- podrían encontrar una rama de esta “disciplina” con estos dispositivos.


Cámara de áreas de luz “Lytro”

De una estética absurda para una cámara, responde según sus fabricantes a una imagen icónica 3.0. La cámara en sí es un prisma de forma cuadrada, alrededor de 11 cm (4,4 “) de largo y alrededor de 4 cm (1,6″) cuadrados. Alrededor de dos tercios de su longitud de aluminio anodizado está desnudo, alberga una lente equivalente 35-280 mm de apertura diafragma F2 constante. El resto de su longitud está recubierto de una goma blanda, de color gris claro, en que la cámara incorpora tres controles físicos: el interruptor de encendido, un botón de disparo y un control deslizante de zoom que mueve las lentes de entrada y salida. Dispone de interacción que se realiza a través de la pequeña pantalla táctil 128×128 píxeles que se aloja en la cara posterior del dispositivo.

Pero lo más interesante de esta cámara es la concepción de la captura y toma de la luz. Ya no se hablará de pixeles sino de haces de luz, y esto porque en lugar de dirigir la luz hacia el sensor directamente como lo haría una cámara convencional, la luz incide sobre una gran variedad de microlentes dispuestos en una matriz a una distancia corta en la parte frontal del sensor. Estas microlentes están diseñados para dividir la información a través de múltiples píxeles, dependiendo del ángulo desde donde ha llegado. Las microlentes separan los rayos de luz antes de llegar al sensor. La cámara registra datos de luminosidad, ángulos de incidencia y posición del sensor, de manera que se conserva toda la información de dirección de los haces de luz que han generado las microlentes. Desde esta información, con posterioridad a la captura podemos determinar si el sensor está más cerca o más arriba respecto del objeto o sujeto fotografiado y si efectivamente lo está enfocando, y podremos volver a calcular los haces de los rayos de luz dónde queramos que sean proyectados para determinar un enfoque u otro.

En la web corporativa se puede comprobar el resultado técnico, la interfaz y realizar el enfoque en una galeria de fotos

Esta tecnología no sólo permite volver a calcular imágenes con puntos de enfoque diferentes, además, la lente de la cámara no tiene que ser enfocada en un solo punto, capturamos la imagen al azar y luego hacemos el enfoque. La gran ventaja es disponer de una cámara de apuntar y disparar. No hay motores en movimiento como en los objetivos, esto permite el disparo instantáneo sin dilación.

By |Fotografía digital|Comentarios desactivados en La fotografía del presente…

Remember Polaroid

La firma polaroid es conocida por un producto fotográfico para el gran público, pero también ha tenido otros recorridos menos insignes. Recuerdo cuando en los estudios de fotografía (analógicos todavía) se disparaba con cámaras Sinar de fuelle (el rolls Roice de las cámaras en analógico) y antes de disparar la placa de diapositiva de 9×12 se disparaba un “pola” para tener la seguridad de las iluminaciones y de la naturaleza del color.
Muchos artistas, en una forma de pop-art, han empleado como instrumento la Polaroid. Grant Hamilton es uno de estos geniales “frikis” que nos han dado una percepción distinta y una lección de las posibilidades de las herramientas cotidianas utilizadas para la creatividad.
Hamilton ha realizado el audiovisual “Time Zero: The last year of Polaroid film“. El film es un homenaje a la cámara, a sus usuarios, recoge entrevistas a empleados y usuarios, nos traslada las emociones que se han movido en torno a la historia de esta cámara, las dificultades y éxitos de The Impossible Project.
Recordemos que la marca Polaroid dejo en 2008 de fabricar la película para estas cámaras y hubo una interesante iniciativa para conseguir de nuevo la fabricación de esta. El proyecto fué The Impossible Project y finalmente consiguió su propósito. El proyecto lo financia Ilford y tuvo origen en un grupo de operarios de la antigua fábrica de Polaroid en Enschede, Holanda. Ellos y algunos usuarios decidieron buscar inversores para reflotar la fábrica donde se producía el “Instant film”, la película que se revela sin agentes externos, en un pack. El espíritu del Impossible Project fue desarrollar un producto de calidad que fuera medioambientalmente adecuado y accesible económicamente.

Aquí el trailer del film documental que se estrenó en el Film Festival Boston y nos cuenta el histórico de esta cámara.